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Tres aproximaciones a la huella de carbono

Calculo reduzco compenso, triple esquema de acreditación en materia de gestión de la huella de carbono y del control de las emisiones de GEI. ¿Qué opinas?

Calculo reduzco compenso, son tres conceptos que marcan la tendencia actual en el devenir medioambiental de las sociedades más desarrolladas. Dirigen el camino hacia el logro de un modelo energético sostenible, donde la transición energética y el compromiso con la descarbonización sean prioritarios.

La Unión Europea ha establecido una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, dirigido a la comunidad internacional, donde se establece el compromiso de alcanzar la neutralidad de emisiones de gases “GEI” para contener el efecto invernadero en el horizonte del año 2030.

Para ello, se debe hacer una transición y adaptar el modelo energético actual a los requisitos establecidos en materia medioambiental. Esto supone un cambio progresivo de los recursos energéticos, una mayor generación de energías renovables y la implantación de medidas de eficiencia energética.

La huella de carbono y su registro

La huella de carbono de una entidad organizativa es el global de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera a partir de la actividad desarrollada de forma directa o indirecta.

El registro de huella de carbono, la compensación y los proyectos de absorción de dióxido de carbono, del Ministerio Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, nacen en el año 2014, conforme al Real Decreto 163/2014.

La intención del registro es la de potenciar el cálculo y la reducción de la huella de carbono promocionar las propuestas que favorezcan la absorción de CO2, constituyéndose como contraposición al cambio climático de carácter horizontal.

El carácter del registro es voluntario y ofrece tres niveles de participación:

  • Cálculo de huella de carbono y adquisición de compromisos de reducción de emisiones.
  • Inscripción de proyectos de absorción de dióxido de carbono por masas forestales.
  • Compensación de huella de carbono de organizaciones inscritas en el registro.

Cuando una entidad organizativa se afilia al registro se le otorga un certificado y un sello acreditativo. Este sello garantiza la reducción o compensación de la huella de carbono.

Triple certificación de AENOR

Calculo, reduzco y compenso son las marcas que acreditan los certificados que Aenor pone a disposición de las organizaciones en materia de gestión de la huella de carbono.

  • Cálculo supone únicamente la compleja tarea de calcular la huella de carbono.
  • Reduzco da respaldo a las acciones de reducción eficaces que se hayan conseguido.
  • Compenso condiciona a la organización a tener que demostrar la compensación de sus emisiones, mediante compras de créditos de carbono o de absorciones desarrolladas.

Con respecto al fomento del cálculo y de la reducción de emisiones, se puede recurrir a ayudas, tras la verificación de los proyectos por un organismo acreditado como Aenor, a través de diferentes formas:

  • Proyectos Clima: promovidos por el Ministerio de Transición Ecológica. Iniciativa española dirigida a los sectores difusos, es decir, los faltos de regulación por parte del sistema de comercio de derechos de emisión (residuos, transporte, agricultura, etc.).
  • Proyecto PIMA: aprobado por el Consejo de Ministros en el año 2005 y enfocado a aquellas empresas inscritas en la “sección a” del Registro de Huella de Carbono (RD 163/2014).
  • Proyecto PIMAEl 6 de noviembre de 2015 se aprobó por acuerdo del Consejo de Ministros el Plan de Impulso al Medio Ambiente para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector empresarial. 
  • GEI: iniciativas adquiridas por el Gobierno de España y recogidas en el Inventario Nacional de Gases Efecto Invernadero (GEI).

Cálculo de la huella de carbono

Con respecto al cálculo de la huella de carbono generada por las diferentes emisiones, este consiste en obtener el producto «dato de actividad x factor de emisión», es decir, obtener el resultado que cataloga el nivel de la actividad que generan las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para el cálculo de la reducción de emisiones de gases invernadero “EGI” a la atmósfera terrestre existen varias normativas, como la norma ISO 14064 y el protocolo GHG.

También se dispone de herramientas como la ISO 50001, que es la norma relativa a la gestión energética, además de otras de más reciente aprobación y relacionadas con la economía circular, así como las diferentes normas relativas al ecodiseño.

En cuanto a la certificación por compensación, podemos destacar la normativa PAS 2016, que establece los requisitos para lograr y demostrar la neutralidad del carbono.

Para el cálculo se necesitará conocer, al menos, los datos relativos al consumo de los combustibles fósiles y los datos del consumo eléctrico para un año en concreto. También se precisarán los datos correspondientes a los factores de emisión. Adicionalmente, se podrían incluir datos sobre emisiones indirectas.

Podemos esquematizar el cálculo de las emisiones para la huella de carbono según los siguientes pasos:

  1. Elegir el año de aplicación para el cálculo.
  2. Marcar la estructura de la organización y de los operativos, decidiendo qué sectores se considerarán en la recopilación de información, en las valoraciones posteriores y qué fuentes se identificarán como emisoras.
  3. Recoger y organizar los datos de consumo relativos a la actividad.
  4. Implantar un sistema de recogida de información que facilite la tarea comparativa en los siguientes años consecutivos y que garantice la calidad y veracidad de los datos. La información deberá estar justificada mediante facturas u otros documentos de carácter formal u oficial.
  5. Realizar los cálculos mediante una multiplicación de los datos de la actividad por los factores de emisión.
  6. Teniendo ya constancia de los datos relativos a las emisiones, en cuanto al cuánto y al dónde, se debe valorar cómo actuar para reducir las emisiones. Estas observaciones quedarán constatadas en un plan de reducción, que deberá incluir las pautas que se prevén aplicar y la cuantificación de la aproximación de la reducción de emisiones de «GEI».
  7. La huella de carbono se certificará acudiendo a un tercero independiente acreditado o a la administración pertinente, dependiendo de la organización desde la que se desarrolle el proyecto.

Huella de carbono para servicios y productos

Uno de los mayores retos en materia medioambiente es el cambio climático. En relación a ello se están impulsado y aplicando medidas internacionales, nacionales, regionales y locales para reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

La normativa vigente da cabida a diversas iniciativas, referencias y guías que permiten ejecutar el cálculo de la huella de carbono, tanto para productos como para servicios, a nivel general y sectorial. Estas se promueven desde instituciones públicas o privadas de relevancia y son, por ejemplo, la PAS 2060el GHG Protocol o la ISO 14067.

La verificación debe realizarse por una organización acreditada para el cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero. Ello supone, en la planificación de objetivos, el cumplimiento del primer requisito para avanzar en la mejora medioambiental, a través de la reducción de las emisiones y su compensación.

Las verificaciones de huellas de carbono

La huella de carbono de una organización se constata como un instrumento determinante, evaluador y comunicador del efecto causal que provocan los productos y servicios en el cambio climático.

Las verificaciones de huellas de carbono de productos o servicios pueden ser de tres tipos:

  • CO2 calculado: constata la validez del cálculo de la huella de carbono de un producto o servicio. El cálculo se rige en base al conjunto de emisiones de GEI que emite un producto o servicio a lo largo de su ciclo vital.
  • CO2 reducido: se precisa constatar que un producto o servicio ha logrado una reducción mínima del 3 % de emisiones de GEI con respecto al año anterior de medición.
  • CO2 compensado: se calculan las emisiones GEI compensadas en nichos de contaminación. Estas serán diferenciadas y restadas de las calculadas en la huella de carbono del producto o servicio.

Las certificaciones de gestión energética

La certificación ISO 50001 es la norma de gestión energética más utilizada a nivel empresarial. Lograr esta acreditación supone un incentivo para que las organizaciones instauren una estrategia energética y una política de gestión adecuada a su actividad.

La norma ISO 50001 puede aportar:

  • Progresos estructurales: la certificación cuenta con una estructura de nivel superior, que aporta mejoras al encuadre y a la relación con diferentes modelos de planificación. Así, se facilita una mayor integración de las formas de gestión en la organización.
  • Optimización del sistema de gestión energética: en relación con la información extrapolada del análisis y la evaluación de los datos vinculantes.
  • Amplitud de enfoque empresarial: gracias a la instauración de un proceso de planificación energética más ambicioso y operativo. También facilitará la comprensión, la organización y su contexto en el conjunto.
  • Mejora del desempeño energético: aplicando indicadores métricos para alcanzar un mayor y más eficiente rendimiento.
  • Logro de objetivos energéticos: a través de la planificación, el análisis y la actuación. Se incide, de manera especial, en la captura de datos para la planificación del SGE y sus procesos energéticos.

En definitiva, ¿qué ventajas aporta el cálculo de la huella de carbono? Parece suponer un ejercicio relativamente sencillo, poco costoso y muy ejemplarizante en materia medioambiental. Además de acreditar una certificación que refleja el compromiso adquirido con el cambio climático y la reducción de emisiones GEI. El beneficio adquirido parece real no solo a nivel de la organización, sino general.